PORQUE SUEÑO, YO NO LO
ESTOY.
LEOLO (1992)
Crónica negra
(1972) 96´
En
lo que parece el mundo al revés un elegante ladrón de guante blanco y modales
impecables es perseguido implacablemente por un comisario de poca paciencia y
tendencia por pegar cachetadas a los sospechosos, bien sean estos hombres,
mujeres o travestis.
Testamento cinematográfico del francés
Jean Pierre-Melville y que se ubica dentro del noir europeo, donde podemos
encontrarnos como en el cine negro oriundo de Hollywood toda una colección de
tipos duros, llevándose en este sentido la palma Alain Delon y su mala leche, así
como femmes fatales con la mirada de Catherine Deneuve. Sin estar entre lo más
grande del cineasta responsable de El silencio de un hombre (1967), sí que se
trata de una película que te atrapa de inicio a final, y lo hace encadenando
una sucesión de enormes secuencias, siendo especialmente reseñables aquellas
que abordan los actos criminales de la banda de ladrones protagonistas. Y es
que son tan buenas que hasta perdonamos la utilización de unas maquetas que
cantan a Art Attack.
HISTORIA INFORMAL DEL CINE NEGRO
179 Pags
Un estupendo compendio de todo el cine negro de la historia que esquematiza y resume los títulos más relevantes así como las figuras principales que ayudaron a conformar este género como uno de los más interesantes de las décadas de los treinta y cuarenta, presentándose igualmente títulos a recordar en todas y cada una de las décadas posteriores. Y si bien centra casi la totalidad del trabajo en el cine oriundo de Estados Unidos presta igualmente atención a películas originarias de Europa, incluyendo filmografía española sobre el asunto.
Tanto
la manera en que se ha acometido la redacción del ensayo, con capítulos cortos,
directos y sucintos así como interesantes anexos en los laterales de las
páginas, así como el propio tamaño de la edición, convierten este libro en el
compañero ideal para esos días de verano de descanso en playas o piscinas. La
obra resulta además interesante tanto para los amantes del género, quienes ven
como el autor dibuja una cronología de este sumamente interesante y dinámico a
la hora de leer, como para aficionados más neófitos que buscan una batería de
títulos que les permitan adentrarse en el género negro. En cualquiera de los
casos el autor cumple este cometido con creces.
AÑO: 2022
DURACIÓN: 117
DE
QUE VA: Un profesor de
escritura a quien una obesidad mórbida ha condenado a muerte trata de volver a formar
los lazos que le unían a su hija adolescente tras abandonarla hace años después
de enamorarse de uno de sus alumnos.
QUIEN
LA HACE: Darren Aronofsky
vuelve a abordar la cara menos amable del ser humano y de la existencia tras
títulos como Réquiem por un sueño (2000), El luchador (2008) o Cisne negro
(2010), demostrando en el camino su enorme capacidad como director de actores.
En ese sentido la obra de Samuel D.
Hunter, autor igualmente del guion, se antojaba un ejemplo perfecto para el
tipo de cine ejecutado por el cineasta.
QUIEN
LA PROTAGONIZA: Tras
años de forzado ostracismo profesional Brendan Fraser se reconciliaría con el
cine gracias a su soberbia interpretación del protagonista, puntal de la
película y a la que acompañan las actuaciones de unos secundarios igualmente
enormes.
LO QUE MÁS ME GUSTA: Poder repasar visualmente en pantalla una y otra vez la casa en la que Charlie pasa su impedida vida, un escenario único plagado de detalles que convierten este decorado casi en un personaje más. Brendan Fraser enamora en un papel hecho a su medida e interpretado por el intérprete en el momento emocional perfecto.
LO
QUE MENOS ME GUSTA: En
una película sustentada por una colección de interpretaciones magistrales quien
menos me ha convencido es Ty Simpkins en el papel de joven misionero empecinado
en ayudar al personaje de Charlie como modo de purgar su propia penitencia.
EXTRA:
Al ver esta historia
de un hombre empecinado en matarse comiendo no he podido evitar el recordar a un
Nicolas Cage haciendo lo propio en Leaving Las Vegas, aunque sustituyendo la
comida por el alcohol, en ambos casos, una historia de perdedores condenados
desde el inicio de la película.
En un lugar
solitario (1950) 94´
Steele
es un guionista de cine con una mano igual de ducha a la hora de escribir
historias que sacudir gente sin contemplaciones. Por eso a nadie le extraña se
convierta en sospechoso del asesinato de una muchacha en tanto inicia una
historia de amor con la vecina de al lado. Y es que su vida si que parece un
guion de Hollywood.
Uno de los primeros títulos de un Nicholas Ray convertido en cineasta de culto tras dirigir películas como Johnny guitar (1954), Rebelde sin causa (1955) o 55 días en Pekín (1963). En este caso mete en la coctelera elementos del cine negro, un drama romántico y algo de metacine para regalarle a Humprey Bogart un personaje a su medida, el de tipo duro, cínico y conquistador que tan bien le sentaban. Así, de tapadillo, nos encontramos una estupenda película que merece la pena rescatar de cierto olvido, y plagada además de escenas reseñables. Atención a la frase convertida en premonitoria de la historia de amor entre Bogart y Grahame, para memorizar y soltar en conversaciones plagadas de cinefilia y ver si de esta manera ligamos tanto como el bueno de Bogart.
José Padilha se introduce cámara en mano en las zonas más marginales de Rio de Janeiro para recoger de primera mano la violencia de las favelas. Y el resultado sobrecoge por lo visceral de lo mostrado, y no nos referimos únicamente a unas secuencias impactantes mostradas en crudo. Tan impresionante como el grafismo de la violencia captada por la inquieta cámara de Padilha es el nivel de corrupción de una policía convertida en mano derecha de los narcos así como el observar a una clase burguesa que participa en lo que para ellos es un juego, un juego sembrado por un reguero de cadáveres.
La película se apoya en el trabajo de unos actores que nos brindan unas interpretaciones veraces, creíbles y que nacen desde una batería de emociones para retratar a una serie de personajes tan podridos como las propias calles de las favelas por las que se mueven arma en mano. Y esa es la máxima que muestra la película, no hay lugar para la redención ni para la esperanza más allá de unos pocos, muy pocos, tipos íntegros.
Una estupenda muestra de un tipo de cine diferente al que estamos acostumbrados tanto en concepto, ubicación como forma de plasmar las secuencias, con un tono semi documental, medio del que proviene el propio Padilha, que le sienta francamente bien a la historia, y que nos hace percatarnos que no nos cuenta ninguna historia imaginaria, sino que retrata una situación que está teniendo lugar aquí y ahora.
ME GUSTA: La manera en la que aborda una violencia dura, seca y descarnada, ubicando esta en un estilo cercano al documental y alejándola de lo que vendría a ser una cinta de acción al uso.
NO ME GUSTA: La parte de trama que aborda el entrenamiento de los nuevos reclutas, momento que genera un descenso en el hasta ese instante adrenalítico ritmo de la película.
FRASE RESUMEN: La cara más amarga detrás de la fanfarria y el carnaval.
El personaje al que da vida Wagner Moura continua relatando voz en off una historia presidida por la corrupción, la inmoralidad y el poco valor dado a la vida humana. Si en la película estrenada tres años atrás la mirada se volvía hacía una policía corrupta, en este caso el director y guionista eleva su crítica y no deja títere con cabeza apuntando directamente a estamentos como la política, la prensa o las élites policiales.
De esta manera la secuela conforma un más que interesante díptico con el título estrenado tres años atrás, manteniendo una coherencia en cuanto a estilo y mensaje transmitido dado es el mismo José Padilha el encargado de su dirección. Mantiene además el nivel de calidad e interés que ya manifestaba Tropa de élite, constatándose se trata de una secuela pensada y construida como colofón a una dupla de películas que más allá de su calidad dentro del género de acción basan su existencia en la construcción de una crítica directa y sin concesiones a todos y cada uno de los responsables de la inseguridad y la delincuencia de las calles de Río de Janeiro.
Un título que vuelve a hacer gala de un estilo muy personal a la hora de filmar la violencia y que llevaría a su director a hacerse cargo del remake estrenado apenas un año más tarde de Robocop, y que más allá de sus críticas negativas por el hecho de compararse sistemáticamente con la obra maestra dirigida en 1987 por Paul Verhoeven, presenta igualmente elementos de interés que hacen merezca la pena su visionado.
ME GUSTA: Sigue mostrando escenas que le ponen a uno la piel de gallina, como el motín con el que arranca la película o el asesinato de los dos periodistas.
NO ME GUSTA: Le sucede como a la primera entrega, cuándo la
adrenalina baja de intensidad en pantalla la película se resiente algo.
FRASE RESUMEN: Una secuela que apunta sus dardos envenenados
aún más alto.
Ulises (1954)
104´
Tras
la guerra de Troya, Ulises, un tipo con poca prisa por volver al hogar, inicia
su particular año sabático, el cual sin embargo se le va de las manos entre encuentros
con brujas, sirenas, gigantes y demás fauna mitológica. Todo ello mientras su
esposa espera pacientemente en la casa guardando para sí una bronca monumental
que largar a su irredento marido toda vez este arribe a casa.
Un notable péplum que adapta de manera
muy acertada el poema de Homero La odisea fragmentando el relato entre inteligentes
flashbacks y dando además casi el mismo peso en la película a la trama de
Ulises así como a la de Penélope. Con un colorido y muy bien tratado diseño de
producción la película supone todo un deleite para los sentidos, erigiéndose de
esta manera como un producto de aventuras de alto nivel. Y con Kirk Douglas comandando
un elenco de intérpretes donde cabe destacar la innegable belleza de una
colección de actrices vestidas entre vaporosas y eróticas telas, aunque en este
caso ellos también enseñen su ración de cachaza.
DRAMA
107´
Léo Lauzon es un niño que vive en una humilde barriada de Montreal abstraído por una imaginación desbordante con la que trata de evadirse de una existencia miserable junto a una familia propensa a los desequilibrios mentales. Su obsesión por la escritura se convertirá en la mejor de las terapias en una carrera contrarreloj por tratar de huir de un destino que le condena a una vida de olvido y locura.
Una obra maestra absoluta escrita y dirigida por un Jean-Claude Lauzon que desgraciadamente filmaría con Léolo su testamento cinematográfico debido a su repentina y trágica muerte, acontecida cinco años más tarde al estrellarse la avioneta que el mismo pilotaba y en la que viajaba junto a su novia mientras preparaba su próxima película. Y es que Léolo, además de por su imaginería visual y conceptual que nos recuerda al cine italiano de Fellini o Tornatore, emociona, sorprende y escandaliza a partes iguales, en lo que se convierte en un viaje lleno de introspección junto a su joven protagonista, a quienes acompañamos gustosamente a su personal universo lejos de una vida que le consume y sepulta.
La preciosa y personalísima selección musical termina de redondear una
película que consigue traspasar la pantalla en parte gracias a la portentosa y
natural interpretación de un Maxime Collin cuya mirada convierte al espectador
en parte de una historia que se mueve entre la tragedia y la comedia satírica.
Cine con mayúsculas.
AÑO: 2000
DURACIÓN: 114´
DE
QUE VA: Dos
estafadores de poca monta que acaban de conocerse casualmente se verán
envueltos de manera accidental en uno de esos negocios que raramente se
presentan y en los cuales si juegas bien tus cartas puedes hacerte rico.
QUIEN
LA HACE: La película
está dirigida y escrita por Fabián Bielinsky, siendo desgraciadamente su primer
y penúltimo título antes de fallecer repentinamente a la temprana edad de
cuarenta y siete años víctima de un infarto fulminante.
QUIEN
LA PROTAGONIZA: Ricardo
Darín y Gastón Pauls dan vida a una compenetrada aunque desconfiada pareja de
truhanes cuya química en pantalla es uno de los puntales que permite a la
película lucir y brillar como lo hace.
LO
QUE MÁS ME GUSTA: Su
ritmo, sin prisa pero sin pausa y resultado de un guion muy bien medido. Una
constante en el buen cine argentino, que es la manera de platicar de sus
personajes.
LO
QUE MENOS ME GUSTA: De
tanto apuntalar una misma idea a lo largo del metraje acaba por destripar ante
el espectador medianamente sagaz ese giro de guion final.
EXTRA:
Si hablamos, como es el caso, de una
película que aborda la historia de un timo, en este caso a mediana escala, no podemos dejar de
lado la gran obra maestra sobre este subgénero que es El golpe (1973).
EL VENGADOR TÓXICO (The toxic avenger, 2023) 103´
Un remake que inyecta dinero a una
saga de bajísimo presupuesto y muy mala leche orquestada por Troma, una de las
productores independientes más salvajes, irreverentes y consecuentes de la
historia del cine. En esta ocasión se cuenta con actores de primer nivel como
Peter Dinklage, Elijah Wood o un Kevin Bacon cada vez más disfrutón en este
tipo de personajes paródicos y pasados de vueltas, siendo el resultado una
entretenida vuelta a los orígenes del primer superhéroe de Nueva Jersey. Cabe destacar
como la película, escrita y dirigida por Macon Blair, y tal como hiciera la tetralogía
de Michael Herz y Lloyd Kaufman, aprovecha su tono socarrón y pasado de vueltas
para colar una indisimulada crítica al sistema actual perfectamente representado
en la mesa en la que se sienta el villano de la función junto a la alcadesa, el
jefe de la policía o el máximo representante de la iglesia de la ciudad. E
igualmente hay que reconocer la valentía de replicar el tipo de tono habitual de las películas de esta productora,
a saber, mucho gore salvaje, bromas zafias y de mal gusto y abuso del sexo,
siendo esta última variable donde más se han cortado los nuevos responsables de
esta vuelta a las pantallas de este icónico personaje que llegaría a tener su
propia serie de dibujos animados y emblema principal de la Troma.
Apocalypse Now
(1979) 182´
Un
capitán recorre la selva en barco en a tomar por culo en busca de un coronel
del ejército norteamericano que se ha ido por peteneras montando su propia compañía
militar en mitad de ninguna parte. Ah, y no podemos olvidar como unos helicópteros bombardean un
poblado con napalm al ritmo de bellas melodías, no, los temas de Manuel
Carrasco no, La cabalgata de las valkirias.
Coppola se pasa de frenada, es lo que
toca a veces, para regalar una película capital en esta ocasión dentro del
género bélico y una obra maestra de la historia del cine. Son muchas las
escenas a recordar, prácticamente todas, teniendo que destacar un tramo final
donde da la sensación todo el equipo técnico y artístico estaba de peyote hasta
las cejas, una idea que traspasa la película llevando al espectador al mismo
punto de locura y horror que a sus protagonistas. Un título imprescindible protagonizada
por un Martin Sheen que a punto estuvo de dejarse la vida en el rodaje infarto
de miocardio incluido, un Robert Duvall colosal, un Marlon Brando en modo enséñame la pasta y unos
tifones juguetones con el set de rodaje.