viernes, 1 de mayo de 2026

42. GLADIATOR II

AÑO: 2024

DURACIÓN: 148´      

DE QUE VA: El nieto de Marco Aurelio e hijo de Máximo vive exiliado en Numidia y hace tiempo que ha olvidado su pasado en Roma. Hasta que una flota de barcos romanos llega hasta las costas de su pueblo con la firme decisión de conquistarlo.

QUIEN LA HACE: Un incansable Ridley Scott de más de ochenta años dirige con una vitalidad y energía imposibles de creer para su avanzada edad una más que digna secuela que además de homenajear el título protagonizado por Russell Crowe y dotar a la trama de una continuidad lógica tiene entidad propia.

QUIEN LA PROTAGONIZA: Paul Mescal ejerce como un digno sucesor del personaje de Crowe, Pedro Pascal nos obsequia con una interpretación a destacar, el personaje de Connie Nielsen gana peso en relación al título estrenado en el 2000 y Denzel Washington se lo pasa en grande como villano confabulador.  

LO QUE MÁS ME GUSTA: Que pese a lo que se haya dicho respecto a Gladiator 2 se trata de una notable secuela que se erige como un divertimento de primera a lo largo de sus dos horas y media de metraje. Que no se escatime en sangre a la hora de representar con toda su fuerza y crueldad los diferentes combates mostrados a lo largo de la película.

LO QUE MENOS ME GUSTA: El momento más forzado, aquel en el que el personaje de Hanno acaba por avatares de la vida de vuelta a donde comenzó todo y que pudiera haberse resuelto de una manera diferente y más creíble.

EXTRA: En este caso no hay lugar para la duda, una película para ver a continuación de Gladiator (2000) en un estupendo programa doble de peleas en la arena del circo romano, conspiraciones al más alto nivel y honor.

19. LA CHAQUETA METÁLICA

LA CHAQUETA METÁLICA

 

Año de Producción: 1987

Duración: 120´

FICHA TÉCNICA

 

Dirección                                 Stanley Kubrick

Guion                                      Stanley Kubrick/Michael Herr/Gustav Hasford

Fotografía                               Douglas Milsome

Música                                    Vivian Kubrick

Producción                             Stanley Kubrick

INTERPRÉTES

Matthew Modine                     Recluta Bufón
Arliss Howard                         Recluta Cowboy
Kevin Major Howard               Recluta Rompetechos
Adam Baldwin                        Pedazo de animal
Dorian Harewood                   Ébano
Kevin Major Howard               Recluta Rompetechos
R. Lee Ermey                         Sargento Hartman
Vincent D´Onofrio                   Recluta Patoso
Ed O´Ross                              Teniente Touchdown
John Terry                              Teniente Lockhart 

SINOPSIS

Un grupo de jóvenes reclutas comienza su periodo de instrucción en Parris Island donde durante varias semanas se les formará para convertirles en rudos marines. Durante esta etapa estarán sometidos a las órdenes y la tiranía del sargento instructor Hartman, quien hará especialmente la vida imposible a uno de los reclutas, el apodado Patoso. Tal será el grado de presión sufrida por el joven que desembocara en tragedia poco antes que el resto de sus compañeros sean destinados a Vietnam en plena ofensiva Norteamericana.

COMENTARIO

La chaqueta metálica, expresión con la que los marines definen a los cartuchos de munición, es ante todo un alegato contra la guerra y sus horrores, volviendo Stanley Kubrick a mostrarse tremendamente crítico y contrario al estamento militar como ya hiciera exactamente treinta años atrás con la magistral Senderos de gloria (1957). La película toma como fuente de inspiración la novela que tiene mucho de autobiográfica de Gustav Hasford The Short-Timers, tomando de esta manera el director como excusa para armar toda su crítica contra el ejército al conflicto de Vietnam, fuente de varios títulos fundamentales dentro del cine contemporáneo como son El cazador (1978), Apocalipsis Now (1979) o Platoon (1986). Nos encontramos en esta ocasión con un Kubrick que optaría por ofrecer una obra segmentada en dos partes claramente diferenciadas e identificables, siendo su nexo de unión el personaje interpretado por Matthew Modine.

Rodada en una zona en ruinas de Londres que iba a ser demolida y que fue ambientada con palmeras importadas desde España para recrear la ciudad vietnamita de Hue, Kubrick contó para hacer de extras con todos los miembros de la comunidad asiática que residían en Londres que pudo contratar. Para la artillería y armamento utilizado en la cinta Kubrick utilizó carros y cañones cedidos por un coronel belga admirador del director así como artillería adquirida a través de un traficante internacional. Todos estos esfuerzos quedan perfectamente plasmados en pantalla resultando en una fiel recreación de la ofensiva que es mostrada en la película.

La primera secuencia de La chaqueta metálica muestra a los reclutas pasando por el barbero para que este les afeite la cabeza, una primera escena donde Kubrick deja ya claro el efecto deshumanizador del ejército, que despoja de esta manera de cualquier atisbo de personalidad a los jóvenes alistados, a quienes pasará a tratar como objetos a los que modelar logrando su deshumanización a través del odio y el acatamiento sistemático de órdenes. Esta primera parte se sustenta en las largas peroratas lanzadas contra los reclutas por el sargento Hartman, magistralmente interpretado por R. Lee Ermey, quien de hecho improvisaría buena parte de estos largos monólogos en los cuales somete a las mayores vejaciones a los hombres a su mando, además de aislarse de manera consciente del resto de reparto para así, en el momento de rodar sus secuencias, lograr aumentar el terror de los actores ante sus ataques, llegando a provocar en el resto del equipo auténtico pánico ante su sola presencia.  Ermey, quien realmente era sargento instructor del cuerpo de marines y que además fue destinado precisamente en un destacamento en Vietnam, fraguaría una carrera paralela como actor en la que sacaría partido principalmente a ese aspecto rudo y marcial que tan bien representa, alcanzando con el título que nos ocupa su máximo reconocimiento, llegando a ser nominado al Globo de Oro como Mejor Actor de Reparto y auto parodiándose años más tarde en una de las secuencias de la estupenda cinta de Peter Jackson Agárrame esos fantasmas (1996). Junto a Ermey, quien prácticamente monopoliza las mejores secuencias de estos primeros cuarenta minutos, no podemos dejar de citar a Vincent D´Onofrio, actor camaleónico ya citado en el título anteriormente comentado de Aventuras en la gran ciudad (1987), tan minucioso en la preparación de sus personajes que fue capaz de someterse a un régimen que le ayudara a engordar los algo más de treinta kilogramos de sobrepeso que luce en la cinta, modelando su figura para lograr dar vida con un convencimiento absoluto al recluta patoso, figura en la que se apoya Kubrick como ejemplo perfecto de esa idea de deshumanización sufrida por los cadetes, llevando a un dramático y trágico extremo este proceso de conversión de un grupo de muchachos en máquinas de matar.

La segunda parte utiliza un salto temporal y de localización para situarnos de golpe y porrazo en pleno conflicto, con los reclutas ya licenciados y colocados en el centro del horror, de manera que seremos testigos de cómo se desintegra de forma tajante todo el misticismo y  épica de la guerra mostrándose como lo que realmente es, una fuente de muerte, destrucción y situaciones que marcaran el resto de la vida de quienes logren sobrevivir al conflicto. Kubrick adopta un estilo cuasi documental para retratar la crudeza de los hechos narrados y como es capaz de sacar lo peor del ser humano, que deja en el camino todo tipo de valores para dejarse arrastrar por sus más bajas pasiones. No hay en este sentido unos personajes por los que sintamos empatía, ya que la forma en que son dibujados los hace figurar como un elemento más de tipo secundario ante la verdadera protagonista de la película, la guerra. Es por ello que el casting recurrió a actores desconocidos en su mayoría para interpretar a los diferentes personajes que forman el batallón. Solo Matthew Modine se había fraguado cierto prestigio interpretativo gracias a El hotel Hampshire (1984) o Birdy (1984).

Kubrick se apoya a la hora de mostrar las imágenes en una banda sonora en la que combina clásicos de los sesenta como Hello Vietnam, Wooly Bully, I like it like that, This boots are made for walking o Surfin bird con un fondo musical compuesto ex profeso por la propia hija del director, y que nos ofrece unos temas orquestales donde la compositora introduce en un soniquete que torpedea nuestros oídos multitud de sonidos y chirridos que acompañan las secuencias que  muestran la sangrienta ofensiva sobre el Têt.

Kubrick vuelve a brindar una nueva lección magistral sobre el cine filmando una de las grandes películas bélicas de la historia y demostrando la fijación del perfeccionista director por la guerra y sus horrores, de los que ya había hablado en títulos anteriores como Fear and Desire (1953), en la poderosa Senderos de gloria (1957) y que incluso se atrevió a tratar desde el humor y la parodia con ¿Teléfono Rojo? Volamos había Moscú (1964) y ante lo que solo podemos concluir una cosa. A Kubrick no le gustaban los ejércitos y mucho menos las guerras.

HASTA QUE LLEGÓ SU HORA

Hasta que llegó su hora (1968) 165´

En medio de una ciudad plagada de tipos duros, malos y harapientos llega una bella ex prostituta con la cara y cuerpo de Claudia Cardinale con intención de casarse, lo malo es que antes de ser esposa se convertirá en viuda.

Leone ofrece unas secuencias y planos alargados y mantenidos casi hasta lo insoportable, pero siendo como era el italiano un genio en esto del cine el resultado no es otro que uno de los grandes westerns de la historia. Calor, polvo, suciedad e ingentes cantidades de one liners para un título que además tuvo la osadía de convertir a Henry Fonda, el héroe de Norteamérica por excelencia, en un hijo de puta inmisericorde. ¿Morricone? Lo del compositor es otro cantar, otra muesca en su revólver como uno de los mejores compositores de cine de todos los tiempos, sino el mejor.


lunes, 27 de abril de 2026

SESIÓN GOLFA

THE VOYEURS

Un thriller con ecos de erotismo que juega con esa fascinación por observar las vidas ajenas y que por ello es imposible no ligar a títulos como La ventana indiscreta (1954) o más concretamente por temática y estilo a Doble cuerpo (1984).

La película utiliza a una Sydney Sweeney en ascenso y convertida en una de las nuevas sex symbols de estos dos mil veinte como cebo para el espectador más erotómano, a quien convierte a su vez en voyeur de la escena más esperada por los fans de la intérprete, aquella en la que esta protagoniza una tórrida y larga secuencia de sexo donde su personaje se despoja por fin de su cara más pacata y apocada para liberarse y mostrar su yo más sexual, fogoso y desinhibido, una parte de ella que por cierto trata de hacer emerger desde que se inicia la película.

Un título que aunque presenta uno de esos finales plagados de giros de guion imposibles de explicar es un entretenido ejercicio presidido por una elegante factura visual y que aborda el tema del voyeurismo comenzando desde su faceta más fresca y divertida para acabar incidiendo en la sordidez que esta fijación por espiar las vidas ajenas puede generar, pudiendo incluso desembocar en una obsesión enfermiza. Y si hay sexo de por medio todavía peor.

domingo, 26 de abril de 2026

77. A VIDA O MUERTE

A vida o muerte (1946) 104´

Un elegante aviador constata aquello de la flema inglesa cuándo, mientras su avión cae en picado entre llamas, decide coquetear con la mujer que responde a su señal de socorro al otro lado de la línea. Antes muerto que sencillo.

Un imaginativo título que además de bailar a caballo entre lo terrenal y lo celestial hace lo propio con un uso del color que se mueve entre el más brillante Technicolor y un elegante blanco y negro. Su tándem de directores y colaboradores habituales, Michael Powell y Emeric Pressburger se compenetran a la perfección para dar vida a una película que tiene mucho de onírica, elegante y poética. Y quien mejor que David Niven y su innato saber estar para protagonizar un título convertido en rara avis en aquellos años cuarenta y pieza de culto en estos dos mil veinte. 


martes, 21 de abril de 2026

41. DOS BUENOS TIPOS

AÑO: 2016

DURACIÓN: 116´      

DE QUE VA: Un detective privado y un matón se ven obligados a trabajar juntos en un enrevesado caso que incluye la muerte de una actriz porno, la desaparición de una joven y un turbio asunto de conspiraciones al más alto nivel.

QUIEN LA HACE: Su responsable es un Shane Black consagrado como guionista del género de acción gracias a sus libretos de Arma letal, El último boy scout, El último gran héroe o Memoria letal, quien nos devuelve con Dos buenos tipos esos ecos de las buddy movies de finales de los ochenta y primeros noventa.

QUIEN LA PROTAGONIZA: Estupenda la dupla configurada por unos Russell Crowe y Ryan Gosling que empastan a la perfección, regalándonos unos personajes muy divertidos. Kim Basinger aparece en un papel secundario, lo mismo que una Margaret Qualley a quien veríamos en Erase una vez en Hollywood y un Matt Bomer que audicionaría para el papel del Superman que finalmente sería para Henry Cavill, pero quien se lleva todas las miradas junto a la atinada pareja protagonista es la joven Angourie Rice en su papel de hija del personaje de Gosling.

LO QUE MÁS ME GUSTA: Shane Black es fiel a su estilo desmadrado y paródico, o lo que es lo mismo, nos regala una película sin filtros de ningún tipo. Ya lo hemos apuntado, pero es que la compenetración de los personajes a los que dan vida Crowe y Gosling son el pegamento que hace funcionar toda la película, brindándonos un buen puñado de escenas enormemente divertidas.

LO QUE MENOS ME GUSTA: Un final excesivamente pirotécnico que por momentos se le va de las manos a su director.

EXTRA: Un estupendo programa doble para ver junto a la opera prima de Shane Black, Kiss Kiss Bang Bang.


lunes, 13 de abril de 2026

76. PIGMALIÓN

Pigmalión (1938) 95´

Un estirado profesor de fonética apasionado por los acentos, en Murcia iba a flipar, decide convertir a una vendedora de flores mal hablada y vulgar en toda una dama de la alta sociedad capaz de codearse de tu a tu incluso con Froilán de todos los Santos.

Basada en la novela de George Bernard Shaw, quien participaría en la escritura del guion, se trata de una historia llevada al cine en numerosas ocasiones en títulos como My fair lady (1964) o Entre pillos anda el juego (1983) y que nos demuestra que a veces una choni de barrio puede tener un enorme corazón y que un elegante Borbón puede ser más putero que el mismo Torrente. Leslie Howard protagoniza y codirige una película enormemente disfrutable como comedia pero con un punto de amargura por la forma en la que retrata la manera en la que es utilizada esa pobre vendedora de flores que pasa de candidata a La isla de las tentaciones a poder presentar Corazón corazón. Y si el montaje de la película es tan bueno es porque detrás había un tal David Lean, ¿les suena de algo?


domingo, 12 de abril de 2026

16. LA HISTORIA NO ES COMO LA CUENTA HOLLYWOOD

LA HISTORIA NO ES COMO LA CUENTA HOLLYWOOD

Miguel De Lys
Penguin Random House Grupo Editorial

423 Pags 

El divulgador Miguel De Lys nos propone un viaje por la Historia a través de un centenar de películas gracias a cuyos errores, algunos más graves que otros, podemos aprender un poco más de nuestro pasado. Así, el libro se vehicula en torno a los diferentes periodos de la Historia como son la Prehistoria, la Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna y Edad Contemporánea para sumergiros en un maremagno de datos, curiosidades y cultura general que surgen del análisis de los fallos presentados en un puñado de películas que para nada podemos considerar mediocres, siendo no pocas de ellas de hecho auténticas obras maestras pero que se ven en la obligación de tergiversar la realidad o directamente omitirla o manipularla para resultar más cinematográficamente interesantes.    

Así, el autor incluye en este ensayo películas de directores tan reconocidos como Stanley Kubrick, David Lean, Mel Gibson, Steven Spielberg, Quentin Tarantino, Martin Scorsese, James Cameron o Ridley Scott, posiblemente el cineasta más mentado a lo largo de estas más de cuatrocientas páginas que además de suponer un divertimento de primer nivel se manifiesta como un estupendo método de aprendizaje y conocimiento, cimentando además la idea de que el cine, con sus salvedades y a pesar de sus anacronismos históricos, es además de entretenimiento y arte un estupendo sistema de adquirir conocimiento.

32. CUIDADO CON PORKY´S

CUIDADO CON PORKY´S (Revenge of the cheerleaders, 1976) 88´

Último título de una trilogía que mezclaba animadoras de instituto con bromas zafias y desinhibidas escenas de desnudos y sexo, filmada realmente en 1974 y que en nuestro país se renombraría engañosamente para de esta manera tratar de sacar rédito del éxito de Porky´s (1981) y secuelas, aunque este título se estrenara varios años antes. La película no engaña a nadie, y así en su primer minuto de metraje y con los títulos de crédito todavía asomando en pantalla sus protagonistas ya presentan su primer desnudo en pantalla. Lo dicho, bromas sin gracia y ancladas en lo escatológico y lo burdo, mucho más sexo que en la propia saga de Bob Clark y un reclamo que a muchos puede interesar. La primera aparición en pantalla de un David Hasselhoff que demostraría dos cosas, que es un auténtico negado para el baile y que no está mal dotado, y es que efectivamente muestra todos sus encantos en una secuencia que muestra una orgia en las duchas del instituto donde se desarrolla la trama y que recoge a la perfección el sinsentido de una película que lleva a que una de las actrices principales filmara la película embarazada sin que su estado de buena esperanza sea justificado argumentalmente en ningún momento.

martes, 31 de marzo de 2026

15. DESAPARECIDOS EN COMBATE

DESAPARECIDOS EN COMBATE

Miguel Ángel Prieto
T&B Editores

191 Pags

Simpático y ágil repaso por aquellas figuras de finales de los setenta y especialmente décadas de los ochenta y noventa que lograron alcanzar el status de estrella cinematográfica para posteriormente desaparecer del firmamento hollywoodense y acabar trabajando lejos del star system. Entre la multitud de nombres analizados podemos ver que fue de actores y actrices como Chevy Chase, Rebecca De Mornay, Edward Furlong, Linda Hamilton, Mark Hamill, Grace Jones, Ralph Macchio, Demi Moore, Michael Paré o Mimi Rogers por citar tan solo unos pocos de los ejemplos tratados en el presente libro.

Tras un breve repaso de lo que fueron cinematográficamente hablando las  décadas de los setenta, ochenta y noventa, el autor  pasa a analizar a cada uno de los personajes rescatados mediante breves fichas fragmentadas en varios apartados que repasan la carrera profesional de estos actores y actrices, desde sus trabajos más conocidos hasta aportar información sobre a que se dedican en la actualidad. Estos segmentos se engloban bajo los evidentes títulos de  “Aquellos maravillosos años”, donde se desglosan los mayores éxitos, “El crepúsculo de los ídolos”, apartado en el que se analiza el principio del fin del estrellato para el nombre tratado y “¿Quién sabe dónde?”, en donde se trata de dar respuesta a la pregunta sobre la situación actual de los actores citados. Finalmente se incluye una breve filmografía selecta donde se repasan los títulos más destacados de cada uno de estos intérpretes.

Una obra de fácil lectura y que a más de uno dará respuesta a esa pregunta que a veces se nos pasa por la cabeza al ver una película de hace años y que es aquella de ¿Qué será de…?


SESIÓN GOLFA

SHOWGIRLS

Showgirls está trufada de sexo, plagada de sexualidad y carnalidad, cada poro, prácticamente cada fotograma de la película exuda erotismo en una apuesta a todo o nada que Verhoeven, un enfant terrible de la industria, lanzó contra ese falso puritanismo norteamericano.

Si bien la interpretación de Elizabeth Berkley en la cinta es discutible por su facilidad a la hora de pasarse de frenada en su actuación, algo posiblemente buscado por el director para conferir a la historia ese aire de exceso, no podemos negar la indudable sexualidad que desprende el personaje de Nomi Malone. Son multitud las escenas para el recuerdo protagonizadas por la actriz de Salvados por la campanada, una elección de casting que provocaría en su momento cierto revuelo por la proveniencia de la actriz principal de una sitcom juvenil, a lo largo de las dos horas de película. El primer striptease, la escena del lap dance, su sensual baile con James Smith… Cualquiera de ellas habría encajado a la perfección en este apartado aunque la elección del polvo en la piscina con el repulsivo Zack Carey es un buen ejemplo del bizarrismo en la puesta en escena, la casi parodia en la que se convierten las secuencias de sexo, donde el trazo grueso y el exceso son los baluartes principales.

El sexo se convierte aquí es un arma más para conseguir los objetivos y así es como se presenta en una película donde no hay príncipes azules ni finales felices. Al fin y al cabo estamos en Las Vegas, y no se la conoce como la ciudad del pecado en balde.