AÑO: 2007
DURACIÓN: 117´
DE
QUE VA: Un ranchero a
punto de ser expulsado de sus tierras se ve obligado por su necesidad económica
a colaborar en el traslado de un peligroso criminal, a quien su sanguinaria
banda trata de liberar, hasta un pueblo desde donde tomará el tren de las 3.10
que le llevará a la prisión de Yuma.
QUIEN
LA HACE: James
Mangold, quien en cierta medida ya había abordado el western en Copland (1997)
y regresaría al mismo con Logan (2017), revisiona la historia del novelista
Elmore Leonard ya llevada al cine en 1957.
QUIEN
LA PROTAGONIZA: Duelo
interpretativo de altura a cargo de unos estupendos Christian Bale y Russell
Crowe, a quienes acompañan una cohorte de enormes secundarios, entre ellos unos
brillantes Ben Foster o Peter Fonda.
LO
QUE MÁS ME GUSTA: Seguir
descubriendo que, a pesar de ser generalmente ninguneado además de no ser
referente en la taquilla, el western en este siglo sigue muy pero que muy vivo
gracias a un puñado de estupendos títulos como la película que nos ocupa. Una
violencia seca y sin moralina.
LO
QUE MENOS ME GUSTA: Pecata
minuta y por otro lado un habitual en este tipo de películas donde es imposible
contar las balas, descubrir que la puntería de los personajes viene y va en
función de contra quien disparen. Que un criminal del calado del interpretado
por Russell Crowe sea apresado por un lío de faldas.
EXTRA:
Merece la pena acercarse
a la película de Delmer Daves estrenada exactamente cincuenta años atrás para
entender dos maneras diferentes de ver el western.








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