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martes, 15 de septiembre de 2026

SESIÓN GOLFA

Y TU MAMA TAMBIÉN

Una estupenda road movie convertida en un viaje vital para sus tres protagonistas, quienes por una parte, los personajes de Gael García Bernal y Diego Luna, viven esta experiencia iniciática como un divertimento inocuo que sin embargo acabará cambiando sus vidas para siempre, mientras que para el personaje al que da vida Maribel Verdú se convierte en una suerte de epílogo con el que poder romper los tabúes de una vida ordenada.  

La película no escatima en este sentido la presencia del sexo en pantalla, mostrándolo de manera lúdica y natural e incorporándolo como otro elemento más dentro del proceso de aprendizaje de los dos jóvenes protagonistas, quienes inician la película como dos adolescentes que disfrutan a tope de una vida donde no hay lugar para las preocupaciones y que sin embargo acabaran este viaje a Boca del cielo transmutados en adultos a quienes las consecuencias de sus actos les pasaran factura, en este sentido anulando una amistad que hasta ese momento parecía imposible de quebrar.

La secuencia que marca ese punto de inflexión y que supone el cambio de rol entre los personajes, con una Luisa que desde ese instante se dedicará a disfrutar del poco tiempo que le queda y unos Tenoch y Julio incapaces de superar el momento vivido, es el encuentro sexual que tiene lugar entre los tres, quienes después de beber durante la cena se lanzan a una vorágine de sexo durante la cual los dos amigos cruzan una línea que hasta ese momento habían logrado contener. Y como en todos los instantes de este tipo mostrados a lo largo de la película, esta secuencia se dibuja con una frescura y naturalidad absoluta, no concediendo al sexo una impronta de elaborado ritual sentimental, sino introduciéndolo dentro de un momento improvisado durante el cual los tres personajes únicamente se dejan llevar. Aunque puede que se arrepientan de ese instante durante toda su vida.

miércoles, 3 de junio de 2026

QUE HACE UNA CHICA COMO TÚ EN UN SITIO COMO ESTE

RENÉE ZELLWEGER

Nuestra Bridget Jones cinematográfica con tendencia a poner morritos se dio a conocer en el exitoso film de 1996 Jerry Maguire, donde ejercía con absoluta dulzura el rol de novia de un acelerado Tom Cruise. Tanto caló su personaje en el público que se limito a interpretarlo una vez tras otra en títulos como  El soltero (1999), Persiguiendo a Betty (2000) o Yo, yo mismo e Irene (2000). Luego llegaría el citado personaje de Bridget Jones a quien daría vida por tres ocasiones, el personaje de Roxie Harte en Chicago (2002) y el Oscar por Cold Mountain (2003) y Judy (2019). Pero si retrocedemos en el tiempo, en concreto hasta 1994, podemos encontrar a Renée Zellweger interpretando a una de las víctimas de Leatherface, por estos lares conocido como Cara de cuero, en la película La matanza de Texas 4, la nueva generación, sin ningún género de dudas la peor de cuantas secuelas, remakes y reboots de la franquicia del asesino de la máscara hecha con piel humana y motosierra se han rodado. La película es un absoluto despropósito tiznado de un incomprensible humor negro perpetrado por el autor junto a Tobe Hooper del libreto de la primera entrega, la de 1974, un Kim Henkel que, dado el resultado final, no ha vuelto a ponerse detrás de una cámara, siendo esta su primera y única experiencia como director. Tan mala es, que tanto Zellweger como su compañero de reparto, el también por aquel entonces desconocido Matthew McConaughey, reniegan de la misma, tratando sin éxito que no se les relacione con tan infame producto.

Actualmente la actriz continúa trabajando aunque de manera más esporádica, pudiendo eso sí, oír su voz en numerosas cintas de animación como El espantatiburones (2004), Bee movie (2007) o Monstruos contra alienígenas (2009). Paralelo a su trabajo como intérprete se ha comentado mucho sus retoques estéticos así como sus subidas y bajadas de peso, ya se sabe, cotilleos del star system que suelen atribuirse a sacrificios en pos de un papel en el caso de ellos (actores del método) y a desordenes alimentarios en el caso de ellas. Pero eso es otra historia.

SESIÓN GOLFA

EL NOMBRE DE LA ROSA

El nombre de la rosa contiene una conocida secuencia durante la cual el personaje de Adso de Melk es abordado por la mendiga a la que este ya viera en el exterior del monasterio, quien le introduce en el mundo de la lujuria a través de una escena que muestra como es ella quien lleva el peso del encuentro sexual mientras el joven clérigo trata en un primer momento de contener su deseo, idea reflejada perfectamente en el momento en que no se atreve a agarrar a la joven, para finalmente ceder ante la excitación alcanzada en lo que supone su iniciación, y presumiblemente único contacto, con el mundo de la carnalidad.

Annaud recrea la escena de manera directa, sin concesiones a la estética ni la belleza plástica, limitándose a mostrar a dos jóvenes poseídos por el deseo y arrancándose las ropas con torpeza mientras uno de ellos lucha contra este anhelo por una educación y unas creencias que le hacen pensar que está cometiendo un acto impuro y poseído por el pecado. En ese aspecto el personaje de Adso justificará tal acción por el amor que manifestará posteriormente por la joven.

La secuencia no estuvo exenta de polémica en su momento, ya que cuando se rodó, Christian Slater era poco menos que un adolescente de quince años, aunque rodaría la escena sin plantear problemas, posiblemente porque estaba fascinado por la belleza de su compañera de secuencia, quien de hecho fue seleccionada para la película por esa atracción evidente que despertaba en el joven actor y que quedaba plasmada en pantalla. De hecho Annaud volvería a sembrar la polémica cuándo para El amante (1992), una cinta de alto contenido erótico contó con una actriz debutante de tan solo dieciocho años que interpretaba a una protagonista de quince.

lunes, 27 de abril de 2026

SESIÓN GOLFA

THE VOYEURS

Un thriller con ecos de erotismo que juega con esa fascinación por observar las vidas ajenas y que por ello es imposible no ligar a títulos como La ventana indiscreta (1954) o más concretamente por temática y estilo a Doble cuerpo (1984).

La película utiliza a una Sydney Sweeney en ascenso y convertida en una de las nuevas sex symbols de estos dos mil veinte como cebo para el espectador más erotómano, a quien convierte a su vez en voyeur de la escena más esperada por los fans de la intérprete, aquella en la que esta protagoniza una tórrida y larga secuencia de sexo donde su personaje se despoja por fin de su cara más pacata y apocada para liberarse y mostrar su yo más sexual, fogoso y desinhibido, una parte de ella que por cierto trata de hacer emerger desde que se inicia la película.

Un título que aunque presenta uno de esos finales plagados de giros de guion imposibles de explicar es un entretenido ejercicio presidido por una elegante factura visual y que aborda el tema del voyeurismo comenzando desde su faceta más fresca y divertida para acabar incidiendo en la sordidez que esta fijación por espiar las vidas ajenas puede generar, pudiendo incluso desembocar en una obsesión enfermiza. Y si hay sexo de por medio todavía peor.

martes, 31 de marzo de 2026

SESIÓN GOLFA

SHOWGIRLS

Showgirls está trufada de sexo, plagada de sexualidad y carnalidad, cada poro, prácticamente cada fotograma de la película exuda erotismo en una apuesta a todo o nada que Verhoeven, un enfant terrible de la industria, lanzó contra ese falso puritanismo norteamericano.

Si bien la interpretación de Elizabeth Berkley en la cinta es discutible por su facilidad a la hora de pasarse de frenada en su actuación, algo posiblemente buscado por el director para conferir a la historia ese aire de exceso, no podemos negar la indudable sexualidad que desprende el personaje de Nomi Malone. Son multitud las escenas para el recuerdo protagonizadas por la actriz de Salvados por la campanada, una elección de casting que provocaría en su momento cierto revuelo por la proveniencia de la actriz principal de una sitcom juvenil, a lo largo de las dos horas de película. El primer striptease, la escena del lap dance, su sensual baile con James Smith… Cualquiera de ellas habría encajado a la perfección en este apartado aunque la elección del polvo en la piscina con el repulsivo Zack Carey es un buen ejemplo del bizarrismo en la puesta en escena, la casi parodia en la que se convierten las secuencias de sexo, donde el trazo grueso y el exceso son los baluartes principales.

El sexo se convierte aquí es un arma más para conseguir los objetivos y así es como se presenta en una película donde no hay príncipes azules ni finales felices. Al fin y al cabo estamos en Las Vegas, y no se la conoce como la ciudad del pecado en balde.

jueves, 26 de febrero de 2026

SESIÓN GOLFA

INSTINTO BÁSICO

Instinto básico se convertiría por derecho propio y gracias principalmente a la dirección de Paul Verhoeven y la interpretación de Sharon Stone en una de las cintas de cabecera dentro del cine erótico mainstread de la década de los noventa. Y es que la colección de secuencias protagonizadas por la actriz de Casino (1995) darían por si solas para todo un ensayo presidido por ese cruce de piernas para el recuerdo.

Sin embargo en este caso dejaremos a la Stone de lado para centrarnos en una escena que nos revelaba mucho del comportamiento y carácter del otro personaje protagonista de la película, un Michael Douglas que engarzaría su rol como Nick Curran con una, por aquellos años caótica vida personal en la que llegaría a confesar su adicción por el sexo. En este caso en concreto seríamos testigos de cómo un momento de inicio de alto voltaje erótico acaba convertido en una vulgar sumisión por parte del personaje de Douglas hacía el que da vida Jeanne Tripplehorn cuándo el primero acaba forzando a la segunda. Toda una declaración de intereses de este personaje, agente de policía pero con un sentido de la moral tremendamente particular.    

lunes, 12 de enero de 2026

SESIÓN GOLFA

PERDITA DURANGO

Perdita Durango está plagada de escenas de sexo a lo largo de sus dos horas de duración, cimentadas en la mayoría de los casos en la pareja que conforman Romeo y Perdita. Alex De La Iglesia manifestaba al promocionar la película que su principal objetivo a la hora de abordar estas escenas era la de ofrecer un sexo real, descarnado y salvaje, lejos de la estética preciosista de otros títulos y que reflejara el carácter violento y la relación enfermiza de esta pareja.

La escena escogida a este propósito es muy relevante, ya que muestra a los dos protagonista dándose una paliza brutal, aunque es mucho mayor la tunda que recibe el personaje de Javier Bardem, antes de caer rendidos en una vorágine carnal desesperada en mitad del desierto, casi a sabiendas de que el tiempo que les queda es muy poco. La forma en que De La Iglesia cierra la secuencia con la cámara elevándose para mostrar un avión volando prácticamente a ras de suelo es uno más de los notables aciertos visuales de la película.

MI PRIMERA VEZ (RYAN O´NEAL- THE BIG BOUNCE, 1969)

 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

LA CARA B DE HOLLYWOOD

PIER PAOLO PASOLINI

Pier Paolo Pasolini era uno de esos rara avis que vivieron su vida como les vino en gana, un intelectual que nunca dejó de opinar siempre en total y absoluta libertad, manteniendo firmes sus ideales contra viento y marea y disfrutando de los placeres de la vida sin ningún tipo de duda moral o prejuicio sexual. Cayera quien cayera. Una forma de ser, expresar y sentir que hoy, cincuenta años después de su muerte, todavía hay quien cree le costó la vida una fatídica noche de Noviembre de 1975.

Pasolini sería hijo de un militar afín al movimiento fascista y de una maestra maltratada por su marido y con quien el polifacético artista mantendría un estrecho vínculo y relación que lo marcaría de por vida. Su único hermano, Guido, sería miembro de la Resistencia italiana y moriría abatido en 1945 en plena segunda Guerra Mundial, siendo este otro de los episodios que marcarían a Pier Paolo de por vida. Desde muy temprana edad manifestó sus inquietudes artísticas, lo mismo escribía poesía que ensayo, era músico, pintor, filósofo o cineasta, pero ante todo lo que era es un provocador nato. Primero por expresar sus ideas sin ningún tipo de tapujo ni cortapisa, y, siendo como era un reconocido antifascista en la Italia de los años cuarenta, posiblemente por encontrada oposición a los ideales de un padre al que odiaba, hay que reconocer su valentía. Pero es que su forma de ser y comportarse, lindando en no pocas ocasiones con un libertinaje sexual que le situaría en el centro de no pocos escándalos que sumar  a su reconocida y nunca ocultada homosexualidad, le generaría abundantes problemas personales e incluso con la justicia, llegando a ser acusado de escándalo público en un publicitado incidente con unos menores de por medio que le costaría a Pasolini no pocos problemas personales y profesionales. Y es que su carácter indómito le granjearía incluso las antipatías de compañeros de ideales, llegando a ser expulsado del partido comunista en el que militaba. Ni en sus propias filas le querían cerca.     

Y ese carácter donde lindaba su sensibilidad con una rabia furibunda contra el mundo que le había tocado vivir quedaría plasmado en una filmografía a la que consagraría buena parte de su vida tras debutar a comienzos de la década de los sesenta con Acattone (1961), siendo la suya una carrera cinematográfica que bebería del Neorrealismo italiano fundamentado por directores como Vittorio de Sica o Roberto Rossellini, llevando Pasolini de alguna manera este movimiento cinematográfico al barro y utilizando su cine para seguir plasmando una crítica furibunda a una sociedad que detestaba, parapetando su dialéctica contra los altos estamentos de la misma como eran la nobleza, las clases políticas o el clero. Sus películas son provocadoras, inclasificables por momentos, críticas, mordaces, una colección de títulos sin filtro de ningún tipo pero que poseen un alma propia que convertiría a Pasolini en uno de los grandes cineastas italianos de la segunda mitad del Siglo XX, siendo perfecto ejemplo de esta idea como, a pesar de su ateísmo y odio furibundo a la Iglesia, sería capaz de articular una de las películas más bellas y fieles al texto original dedicadas a la figura de Jesús, El evangelio según San Mateo (1964), posiblemente debido a su espiritualidad así como por su afinidad con el Papa Juan XXIII.  

Otras películas claves en la filmografía de Pasolini serían Pajaritos y pajarracos (1966), Edipo, el hijo de la fortuna (1967), Teorema (1968) o Medea (1969), siendo esta solo una parte de una actividad artística infatigable y que compaginaría con sus otras pasiones como eran la escritura o la pintura.

En la década de los setenta abordaría la llamada como trilogía de la vida, una adaptación de varios de los relatos literarios que habían cautivado en su momento a un jovencísimo Pasolini y que estaría conformada por El Decamerón (1971), Los cuentos de Canterbury (1972) y Las mil y una noches (1974), unos títulos de estilo ligero, lindando en no pocas ocasiones con lo burdo y soez donde el director y guionista dejaría patente una vez más su libertad sexual en forma de filias y fetichismos así como su necesidad de critica constante a estamentos como la iglesia o las clases altas.

Tras estas películas de corte ligero y distendido Pasolini iniciaría una nueva serie de películas a la que bautizaría como trilogía de la muerte y de la que únicamente llegaría a filmar y estrenar Saló, o los 120 días de Sodoma (1975), donde abordaría ese último reducto del fascismo italiano, en realidad un estado títere de la Alemania nazi y que tendría lugar en la República de Saló en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, siendo desde el mismo momento de su estreno considerada como una de las películas más polémicas de la historia del Cine, no tanto por la crítica descarnada contra el fascismo y quienes ostentaban el poder perfectamente representados estos por los villanos de la historia, como por su forma de plasmar en pantalla este reproche, con escenas explícitas de sexo, humillación y violencia extrema presentadas sin ningún tipo de cortapisa, lo que ayuda a la hora de generar en el espectador una sensación de absoluto hartazgo ante lo que está presenciando en pantalla, pero teniendo a la vez que reconocer las cualidades artísticas de la película así como la valentía de su director.

Pasolini no viviría para ver estrenarse la película, sería asesinado apenas tres semanas antes en un polémico episodio de una violencia inusitada y que acabaría con el director totalmente desfigurado, un crimen aún sin resolver. Son varias las hipótesis sobre su asesinato, que fuera obra del acompañante en ese momento del director, un chapero de diecisiete años, durante una discusión entre los dos hombres llevada al extremo, siendo de hecho este joven condenado por la muerte del cineasta, que fuera asesinado por un grupo de personas que casualmente vieran a los dos hombres en actitud amorosa desatando un furibundo ataque de índoles homofóbicos, e incluso se especula con la idea de una muerte orquestada por algunos de esos estamentos a los que la presencia y las declaraciones de Pasolini creaban enorme molestar. Fuera como fuera, hace medio siglo se apagaría la vida de uno de los intelectuales más valientes del Siglo pasado, un tipo brillante y quien viviría sus apenas cincuenta años con esa mezcla de libertad y libertinaje que a día de hoy aún se le recuerda. Y es que como el propio Pasolini reconocía “Escandalizar es un derecho, como ser escandalizado es un placer”.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

SESIÓN GOLFA

DEAD OR ALIVE

Dead or alive se sustenta en el atractivo físico de su quinteto protagonista para tratar de servir de reclamo al espectador, no escatimando en priorizar unos planos que resalten las bondades físicas de esta pléyade de guapas actrices por encima incluso de la planificación de las escenas de peleas. No en vano se basa en un videojuego de peleas que según sus creadores incorporo la presencia de atractivas luchadoras con unos pechos con física específica durante los combates para así crear un diferencial entre todos los productos similares existentes en aquel momento.

La actriz y modelo Holly Valance es una de esas protagonistas, quien no duda en lucir palmito a la vez que sacude estopa a sus enemigos sin ningún miramiento. Pero la película tiene el gusto de insinuar más que mostrar, como queda patente en la secuencia de presentación del personaje de Christie, donde la cámara se sitúa en las zonas más insospechadas para jugar a enseñar sin enseñar, en una secuencia de las que incitan al uso del frame to frame. Se de buena tinta que algunos lo utilizaran.

martes, 11 de noviembre de 2025

SESIÓN GOLFA

EL LOBO DE WAL STREET

El lobo de Wall Street es una cinta plagada de excesos de todo tipo, por lo que tampoco escatima en desnudos y escenas de índole sexual.

Sin embargo la secuencia más recordada es aquella en la cual Naomi Laplagia, personaje al que da vida Margot Roobie, seduce y se acuesta con Jordan Belfort por vez primera, con su cacareado desnudo integral como momento culmen. Para filmar esta escena Scorsese inicialmente pensó en vestir a la actriz con una escueta bata, sin embargo fue la propia intérprete quien sugirió aparecer totalmente desnuda, aunque como ella misma ha reconocido, llegado el momento de filmar la intérprete hubo de tomarse unos chupitos de alcohol para desinhibirse.

La escena como no puede ser de otra manera tiene su momento de humor transgresor cuándo la voz en off del protagonista nos dice al oído “Como ya os habréis imaginado me la folle como una bestia… durante 11 segundos”.

jueves, 16 de octubre de 2025

SESIÓN GOLFA

DRACULA DE BRAM STOCKER

La versión que Francis Ford Coppola dirige de la novela de Bram Stocker abunda en elementos eróticos, presentes tanto en conversaciones entre personajes, así sucede en el caso de algún  diálogo entre Mina y Lucy, como en escenas donde la carnalidad y la elegancia formal a la hora de presentarla son los elementos predominantes. 

Quizás la secuencia más recordada por el espectador a este respecto sea la de la seducción por parte de unas lanzadas vampiresas a un mojigato Jonathan Harker, jugando Coppola con las luces y texturas de las telas entre las que aparecen estas figuras tan eróticas y excitantes como letales, en clara alusión al pecado y sus funestas consecuencias, como bien queda patente en la resolución de la escena.

Buena parte del éxito de esta escena se debe a la aparición de una primeriza Monica Bellucci en el rol de novia de Drácula, preludio de lo que acabaría por convertir a la bella actriz italiana en todo un icono del erotismo y la belleza en el cine.

miércoles, 27 de agosto de 2025

SESIÓN GOLFA

LOS SEÑORES DEL ACERO

Los señores del acero es una película con un alto contenido sexual, y es que su director es un Paul Verhoeven que nunca se ha mostrado pacato a la hora de mostrar en su cine la violencia o el sexo. Esta sexualidad en la película se cimenta principalmente en el personaje al que da vida Jennifer Jason Leigh. La actriz de cintas como Carretera al infierno, Última salida Brooklyn, Miami blues, Mujer blanca soltera busca o la más reciente Los odiosos ocho, da vida a un personaje que detrás de un aspecto exterior que destila candidez y dulzura esconde a una mujer controladora, manipuladora y caprichosa, como queda evidenciado desde su primera aparición en pantalla, cuándo obliga  a su doncella a mantener relaciones sexuales con un soldado únicamente para que ella pueda observarles.

Pero si hay una secuencia que represente a la perfección cómo el personaje de Agnes utiliza su sexualidad como arma para manipular al líder del grupo de mercenarios que la han raptado, logrando pasar de prisionera a amante de Martín, o lo que es lo mismo, cabecilla en la sombra de esta comunidad no dudando en jugar a dos bandas cuándo la ocasión lo requiera, es el momento de la violación grupal, cuándo la joven pasa de víctima a verdugo.

Por cierto, le secuencia en la enorme tinaja de baño nos recuerda a la que años más tarde filmaría el propio Verhoeven en Showgirls, en esta ocasión en una lujosa piscina donde tendría lugar un encuentro sexual salvaje entre los personajes de Nomi y Zack. 

miércoles, 13 de agosto de 2025

SESIÓN GOLFA

OPERACIÓN SWORDFISH

En esta entretenida aunque bastante lineal película de acción protagonizada por John Travolta y Hugh Jackman es más que evidente el papel de mujer florero que desempeña una Halle Berry que ese mismo año estrenaría Monster Ball, título por el que sería galardonada con el Oscar de la Academia entre otros premios cinematográficos, logrando de esta manera brillar tanto con su capacidad como intérprete como por su incontestable belleza.  

Es por ello que no hay una sola secuencia en la cinta de Dominic Sena donde aparezca la intérprete de Catwoman que no está diseñada para potenciar su feminidad en todas sus vertientes, incluyendo un topless que es el ejemplo perfecto de desnudo gratuito en el cine, brindándole un único plano en toda la cinta donde poder demostrar que además de ser una mujer enormemente atractiva es una actriz de contrastada solvencia.

Todo se entiende mejor cuándo conocimos que el salario de dos millones de dólares percibido por Berry por participar en la película se incrementó en quinientos mil dólares más por la citada escena de desnudo parcial, pudiéndose considerar de esta manera como uno de los topless más rentables de la historia del cine.

jueves, 19 de junio de 2025

QUE HACE UNA CHICA COMO TÚ EN UN SITIO COMO ESTE

MEG RYAN

La reina de las comedias románticas de finales de los ochenta y primeros noventa gracias a títulos como Cuando Harry encontró a Sally (1988), posiblemente el mejor orgasmo fingido de la historia del cine, Joe contra el volcán (1990) con un Tom Hanks pre Oscars como compañero masculino de función, o Frenck Kiss (1995), donde constataba que no había peinado que le quedara mal, posiblemente maldiga el día que decidió rodar el film Prueba de vida (2000) ya que marcaría el final de su época dorada en el cine, algo a lo que posiblemente tuviera que ver el hecho de que su edad, cerca de los cuarenta en aquel momento, la alejaba de los papeles que la habían encumbrado como la reina dentro de un género que dominaba a las mil maravillas. Pero no solo marcaría el final de una etapa profesional, sino que la aventura sentimental que mantendría durante el rodaje con su compañero de reparto Russell Crowe, pondría punto y final a su matrimonio con Dennis Quaid, uno de los más sólidos y envidiados de Hollywood. 

Hoy, convertida en una sombra de lo que fue y con su antaño rostro angelical y que rezumaba hermosura por los cuatro costados deformado por el abuso de operaciones estéticas, busca su espacio dentro de un nuevo tipo de papeles que ha de desempeñar en una profesión especialmente cruel con las actrices más veteranas. Posiblemente por ello se haya atrevido a ponerse detrás de las cámaras en un par de ocasiones en los últimos años, lo que la ha permitido tener el control absoluto sobre estos trabajos.

Pero hemos de retrotraernos hasta el año 1983, momento en el que participaría en una de las sagas más longevas y mediocres del cine de terror de los ochenta, la tercera entrega de Amityville, franquicia iniciada en 1979 con Terror en Amityville y que en esta ocasión y como solía ser habitual por aquel entonces, basaba todo su potencial de cara al público en el uso de las 3D, pero de las de entonces, de las de gafas bicolor de cartón y efectos ópticos limitados y esporádicos. Quien iba a decirle a una por aquel entonces veinteañera que poco después habría enamorado a medio planeta con sus personajes tan alocados, divertidos y románticos.