Uno, dos, tres (1961) 108´
Billy Wilder y I.A.L Diamond volvían a firmar un guion soberbio que contiene más gags por minuto que bulos Twitter. Así, la película aprovecha entre otras cosas para colarnos una ácida crítica a esa situación que durante décadas nos tuvo a todos con el corazón en un puño y otras partes encogidas llamada Guerra Fría. La película además nos muestra la vis cómica de un maduro James Cagney inconmensurable como ese jefazo de la Coca Cola a quien en ningún momento la situación le desborda. Aunque no podemos olvidar a una colección de secundarios divertidísimos como ese Schlemmer aficionado a taconear a cada nueva orden de su jefe. Una estupenda muesca más en el revólver de la comedia de Wilder.