El ídolo de
barro (1949) 94´
Midge
Kelly es un pobre desgraciado a quien la vida le ha dado tantos golpes que
descubre que subirse a un ring a sacudirse sin contemplaciones tampoco es para
tanto. Y así, mientras se convierte en el campeón en eso de arrear puñetazos a
diestro y siniestro, descubre igualmente que no hay mujer que se le resista, da
igual si es rubia o morena, soltera o casada.
Una película que, presentando maneras
casi de neo noir, es una de las grandes cintas deportivas jamás filmadas, un
título que Martin Scorsese seguro se
aprendió de memoria antes de rodar su Toro salvaje. Las secuencias de boxeo son
brutales para el año en el que se filmó la película y Kirk Douglas, hoyuelo
mediante, vuelve a dar vida a un tipo de personaje que se le daba como anillo
al dedo, con un inequívoco poso de arrogancia y bravuconería pero que en el
fondo oculta a un pobre desgraciado.
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