martes, 31 de marzo de 2026

75. RAICES PROFUNDAS

Raíces profundas (1953) 118´

Un pistolero más quemado que la pipa de un indio, que mejor momento para introducir esta metáfora, llega hasta una granja sometida a los típicos excesos del terrateniente al que todas las tierras le parecen pocas y quien intenta contratar los servicios del recién llegado. Pero a este le ha caído en gracia una de las familias expoliadas por el bribón de turno, con lo que decide girar el cañón de su revólver hacía el lado contrario del que en principio debiera ser.

Un western con una historia que posteriormente sería repetida hasta la saciedad en multitud de títulos posteriores, haciendo que hasta el mismísimo Van Damme protagonizara su particular Raíces profundas gracias a Sin escape. La película, filmada en un apabullante Technicolor, presentaría en sociedad a uno de los personajes estandarte del género, el del pistolero misterioso con pasado turbio pero presente redentor que tan bien supiera encarnar posteriormente el bueno de Clint Eastwood. Pero además nos enseñaría que Rita Hayworth y su Gilda no eran las únicas que sabían hacer un uso de los guantes cinematográficamente espectacular, que se lo digan a un Jack Palance con un papel de villano de esos que quedan en el recuerdo.


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