Uno, dos, tres (1961) 108´
En plena Guerra Fría C.R. MacNamara trabaja
como representante de Coca Cola en el Berlín Occidental siendo dos sus
aspiraciones. Lograr un ascenso en la compañía que le saque del lugar y seguir
practicando el idioma natal con su atractiva secretaria. Pero su jefe tiene
otros planes para con él, como el de convertirse en el cuidador de una díscola hija
aficionada a prometerse con todo joven al que conoce.
Billy Wilder y I.A.L Diamond volvían a firmar un guion soberbio que contiene más gags por minuto que bulos Twitter. Así, la película aprovecha entre otras cosas para colarnos una ácida crítica a esa situación que durante décadas nos tuvo a todos con el corazón en un puño y otras partes encogidas llamada Guerra Fría. La película además nos muestra la vis cómica de un maduro James Cagney inconmensurable como ese jefazo de la Coca Cola a quien en ningún momento la situación le desborda. Aunque no podemos olvidar a una colección de secundarios divertidísimos como ese Schlemmer aficionado a taconear a cada nueva orden de su jefe. Una estupenda muesca más en el revólver de la comedia de Wilder.
Billy Wilder y I.A.L Diamond volvían a firmar un guion soberbio que contiene más gags por minuto que bulos Twitter. Así, la película aprovecha entre otras cosas para colarnos una ácida crítica a esa situación que durante décadas nos tuvo a todos con el corazón en un puño y otras partes encogidas llamada Guerra Fría. La película además nos muestra la vis cómica de un maduro James Cagney inconmensurable como ese jefazo de la Coca Cola a quien en ningún momento la situación le desborda. Aunque no podemos olvidar a una colección de secundarios divertidísimos como ese Schlemmer aficionado a taconear a cada nueva orden de su jefe. Una estupenda muesca más en el revólver de la comedia de Wilder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario