El tesoro de
Sierra Madre (1948) 126´
Un
trío de compañeros de penurias sin nada que perder se lanzan a la aventura
buscando un yacimiento de oro en medio de ninguna parte. Pero además de dar con
el preciado metal acaban contrayendo en algún caso la llamada fiebre del oro,
dolencia caracterizada por un incremento a nivel de gripe chunga de la
avaricia, la desconfianza y las puñaladas traperas.
John Huston tiro de una terquedad propia de las mulas que acompañan a nuestros protagonistas para lograr filmar la película en exteriores en lugar de en estudio, obteniendo como resultado el hecho de que acabemos la película con la sensación de haber tragado más tierra y polvo que Bogart, Huston y Holt juntos. El director volvería sobre sus temas preferidos, la miseria humana y la aventura por lo tanto no podían faltar, demostrando el realizador hechuras de veterano a pesar de apenas pasar de la treintena. Y debe ser fastidioso para alguien como Bogart el ofrecer uno de los mejores papeles de tu carrera y que sin embargo te adelante por la derecha un Walter Huston, padre de la criatura y que hace bueno el refrán de tal palo tal astilla, quien borda una interpretación para enmarcar. Y nunca mejor dicho, la avaricia rompe el saco.
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