GREMLINS
Año de Producción: 1984
Duración: 126´
FICHA TÉCNICA
Dirección Joe Dante
Guion Chris Columbus
Fotografía John Hora
Música Jerry Goldsmith
Producción Michael Finney
INTERPRÉTES
Zach
Galligan Billy Peltzer
Phoebe
Cates Kate Beringer
Hoyt Axton Randall Peltzer
Dick Miller Murray Futterman
Frances Lee McCain Lynn Peltzer
Corey Feldman Pete Fountaine
Keye Luke Abuelo Chino
SINOPSIS
El señor Peltzer, un excéntrico inventor que no logra patentar ninguna de sus creaciones, recorre el barrio chino en busca de un regalo especial de Navidad para su hijo Billy. En una pequeña tienda oculta en un callejón encuentra una extraña criatura que el anciano dependiente no quiere vender bajo ningún concepto. Sin embargo, el nieto del dueño, ocultándoselo a su abuelo, accede finalmente a venderle el aparentemente inofensivo ser. Antes de irse con su nueva adquisición, el señor Peltzer recibe una advertencia en relación al cuidado del Mogwai, que así es como se llama su nueva mascota: No le des de comer después de medianoche, no lo mojes y evita que le dé la luz del sol.
COMENTARIO
Joe Dante, quien recibió su formación como director
trabajando bajo el mecenazgo de Roger Corman, al igual que sucediera con muchos
de los grandes directores surgidos en los setenta como Coppola, Scorsese,
Bogdanovich o Cameron entre otros muchos, vivió durante la década de los
ochenta su edad dorada como director de cine, rodando durante aquellos años los
que serían los mayores éxitos de su carrera. De esta etapa son Aullidos (1981),
Exploradores (1985), El chip prodigioso (1987) o el título a abordar, Gremlins.
En este sentido, así como Spielberg tomó el apelativo del Rey Midas de Hollywood
por su tendencia a encadenar éxito tras éxito, a Dante se le puede considerar
el Rey Midas de la serie B. Y es que mientras que el director de E.T, el
extraterrestre (1982) acostumbraba a manejar grandes presupuestos y a
participar en rodajes plagados de estrellas, el director de Gremlins trabajaba
con medios más modestos pero igualmente
efectivos. Valga como ejemplo de esta aseveración la propia Gremlins, que
costando unos siete millones y medio de euros logró recaudar en cines quince
veces su coste. De hecho, son varias las ocasiones en las cuales ambos
directores colaborarían juntos, como sucede en el caso que nos ocupa, en el
cual Spielberg, acompañado de sus inseparables Frank Marshall y Kathleen
Kennedy, con quienes fundaría la productora Amblin Entertainment, la misma que
usaba como logo la sombra de Elliot y E.T atravesando la luna en su bicicleta,
actuó como productor ejecutivo.
La película conjuga y mezcla géneros como el terror con
la comedia, aportando igualmente pinceladas en su trama de romanticismo y
drama, todo ello en una excelente combinación que no afecta para nada al
desarrollo de la historia y que permite puedan desarrollarse varias lecturas de
la película. En ese sentido Dante se maneja a la perfección en este maremagno
de ideas, siendo habitual en sus productos esa hábil mezcla de géneros, los
cuales han dado como resultado un tipo de cine familiar que agrada por igual al
público más joven y al más adulto. Como narrador de historias, el director
oriundo de New Jersey fue uno de los mejores de la década de los ochenta,
continuando en décadas posteriores manteniendo el listón alto aunque sin llegar
al grado de excelencia de esta primera etapa. Y aunque Gremlins ha quedado
marcado en el imaginario colectivo como un estupendo ejercicio de cine familiar
no sería ese el propósito inicial, ya que el autor del guion, Chris Columbus,
un peso pesado de la industria y responsable además de numerosos y notables
guiones como los de Los goonies o El secreto de la pirámide así como director
de Solo en casa (1990) y su secuela o las dos primeras entregas de la longeva
saga sobre Harry Potter, había creado una historia mucho más oscura y con un
evidente predominio del terror en su concepción inicial, una visión que se
modificó con la irrupción de Spielberg en el proyecto, quien en aquel entonces
estaba mucho más cómodo dentro de un cine menos oscuro y terrorífico.
Si Gremlins ha pasado a la historia del séptimo arte es
gracias a la aparición en la película de las criaturas que dan título a la
película y cuyo origen se remonta hasta la Segunda Guerra Mundial, cuándo el
genial escritor infantil Roald Dahl, autor de James y el melocotón gigante,
Charlie y la fábrica de chocolate o Matilda, escribió un relato en el cual
estas criaturas de origen mitológico comenzaban destruyendo los aviones de los
aliados ingleses por destruir sus bosques hasta finalmente ayudar a estos en la
contienda contra Hitler. Este relato ya había inspirado de hecho el segmento de
la adaptación cinematográfica de En los límites de la realidad (1983) en el
cual John Lithgow viaja en avión y comprueba con horror que una extraña
criatura está en el exterior saboteando el aparato en pleno vuelo y que se
basaba a su vez en uno de los episodios de la serie de televisión del mismo nombre
y concepto emitida en los sesenta., siendo curioso que en esta misma película
participara el propio Joe Dante como director de otro de los episodios que
conforman el largometraje. El diseño de estos icónicos personajes fue obra de
Chris Walas, quien ya había trabajado con Dante en su exitosa Piraña (1978) y
que se encargaría de dar vida posteriormente a La mosca del film homónimo de
1986 o a los extraterrestres de Enemigo mío (1985). El resultado no pudo ser
mejor, logrando unos personajes entrañables a la par que terroríficos. Se
diseñaron numerosas criaturas con diferentes características dentro de que
pertenecían a la misma raza, unas marionetas de goma y plástico entre las que
destacan por méritos propios los personajes de Gizmo, entrañable pero sin caer
en la ñoñería, y Stripe, todo un villano de altura y contrapunto perfecto como
némesis de Gizmo.
La cinta está protagonizada por Zach Galligan y Phoebe Cates, quienes no supieron aprovechar el tirón comercial de la cinta para encauzar sus respectivas carreras. En el caso de Galligan la saga Gremlins fue su único éxito comercial, encontrándose el resto de su carrera enmarcada en películas de serie B y trabajos para televisión. La bella Phoebe Cates tampoco dio mucho más que hablar pese a unos prometedores comienzos donde se dedicó a potenciar su lado más sensual en títulos como Paradise (1982), una especie de remedo del clásico de 1980 El lago azul en el cual Cates haría las veces de Brooke Shields o Aquel excitante curso (1982), interesante comedia juvenil que cuenta con un casting entre el cual asoman nombres como los de Sean Penn, Jennifer Jason Leighn, Forest Whitaker o Judge Reinhold. La actriz contraería matrimonio en 1989 con Kevin Kline, unión que a día de hoy se mantiene formando una de esas parejas rara avis de Hollywood precisamente por su estabilidad. Junto a la pareja protagonista podemos ver nombres como los de Corey Feldman, lanzado al estrellato ese mismo año gracias al éxito de Los Goonies o Dick Miller, un rostro habitual del cine de Dante, con quien trabajaría en prácticamente toda su filmografía.
El incontestable éxito de Gremlins generó una secuela en
1990 que sin llegar al nivel de obra maestra de su predecesora sí que supone
una excelente continuación igualmente divertida, disfrutable y revisable. Amén
de esta continuación oficial se generaría toda una corriente de sagas
protagonizadas por seres parejos a los por otra parte inimitables Gremlins, de
las cuales Critters es su mejor exponente, pero no el único. Así podemos encontrar
a los Ghoulies, Munchies, Hobgoblins…todas ellas películas de marcada serie Z y
donde la inteligente mezcla de géneros que podemos disfrutar en Gremlins
dejaría paso a un tipo de cine de terror casposo y plano.
Gremlins ha pasado con el tiempo a convertirse en ese
clásico que, como la sempiterna Que bello es vivir (1946), ha de ser
revisionada todas las Navidades para deleite de la familia. Porque Gremlins es
eso, una de esas cintas para ver y disfrutar en familia. Aunque siempre
haciendo caso de tres reglas básicas.







No hay comentarios:
Publicar un comentario