DRAMA
188´
Paul Thomas Anderson
INTÉRPRETES:
John C. Reilly
Nueve historias independientes tienen lugar en la ciudad de Los Ángeles a lo largo de un lluvioso día protagonizadas por una serie de personajes que en principio viven experiencias en apariencia independientes pero que confluyen en un final de jornada marcado por un fenómeno de proporciones de plaga bíblicas.
Con tan solo veintinueve años y tras dirigir y escribir la colosal Boogie
nights Paul Thomas Anderson haría lo propio con Magnolia, una de las películas
imprescindibles de la década de los noventa y que vuelve sobre el tema de las
historias corales y conectadas que tan grandes películas nos ha brindado empezando
por Vidas cruzadas (1993). Las más de tres horas de metraje se sustentan en un
montaje soberbio y que nos devuelve un puñado de secuencias que muestran en
paralelo a los diferentes personajes que protagonizan la película, las cuales
han sido engarzadas y editadas con precisión quirúrgica, siendo el plantel de
brillantes interpretaciones ofrecidas por un reparto de auténtico lujo el otro
gran referente a la hora de hablar de Magnolia.
Un drama con el que su director dejaría de manifiesto no solo su madurez
narrativa, sino su enorme talento a la hora de componer películas tan complejas
a priori como el título que nos ocupa, demostrando igualmente su capacidad a la
hora de extraer de sus actores lo mejor de si mismos. Una película de obligado
visionado si lo que estamos haciendo es una revisión del mejor cine de los
noventa.



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