domingo, 1 de febrero de 2026
69. CARGA MALDITA
Carga
maldita (1977) 121´
William Friedkin dirige este remake de esa obra maestra que es El salario del miedo (1953), y aunque no llega al nivel de magnificencia de la película de Clouzot, sí que nos encontramos ante un thriller intenso, de esos que pone de los nervios al espectador al otro lado de la pantalla. Friedkin aporta además esa capacidad en su cine de retratar a sus personajes, logrando en esta ocasión que el hedor, la suciedad y el sudor de los mismos llegue hasta los orificios nasales del respetable. Y esta vez no se equivocaría a la hora de contratar a nuestro Francisco Rabal, no como en French Connection (1971), donde el director pidió a Rabal y le trajeron a Fernando Rey.
martes, 27 de enero de 2026
17. GREMLINS
GREMLINS
Año de Producción: 1984
Duración: 126´
FICHA TÉCNICA
Dirección Joe Dante
Guion Chris Columbus
Fotografía John Hora
Música Jerry Goldsmith
Producción Michael Finney
INTERPRÉTES
Zach
Galligan Billy Peltzer
Phoebe
Cates Kate Beringer
Hoyt Axton Randall Peltzer
Dick Miller Murray Futterman
Frances Lee McCain Lynn Peltzer
Corey Feldman Pete Fountaine
Keye Luke Abuelo Chino
SINOPSIS
El señor Peltzer, un excéntrico inventor que no logra patentar ninguna de sus creaciones, recorre el barrio chino en busca de un regalo especial de Navidad para su hijo Billy. En una pequeña tienda oculta en un callejón encuentra una extraña criatura que el anciano dependiente no quiere vender bajo ningún concepto. Sin embargo, el nieto del dueño, ocultándoselo a su abuelo, accede finalmente a venderle el aparentemente inofensivo ser. Antes de irse con su nueva adquisición, el señor Peltzer recibe una advertencia en relación al cuidado del Mogwai, que así es como se llama su nueva mascota: No le des de comer después de medianoche, no lo mojes y evita que le dé la luz del sol.
COMENTARIO
Joe Dante, quien recibió su formación como director
trabajando bajo el mecenazgo de Roger Corman, al igual que sucediera con muchos
de los grandes directores surgidos en los setenta como Coppola, Scorsese,
Bogdanovich o Cameron entre otros muchos, vivió durante la década de los
ochenta su edad dorada como director de cine, rodando durante aquellos años los
que serían los mayores éxitos de su carrera. De esta etapa son Aullidos (1981),
Exploradores (1985), El chip prodigioso (1987) o el título a abordar, Gremlins.
En este sentido, así como Spielberg tomó el apelativo del Rey Midas de Hollywood
por su tendencia a encadenar éxito tras éxito, a Dante se le puede considerar
el Rey Midas de la serie B. Y es que mientras que el director de E.T, el
extraterrestre (1982) acostumbraba a manejar grandes presupuestos y a
participar en rodajes plagados de estrellas, el director de Gremlins trabajaba
con medios más modestos pero igualmente
efectivos. Valga como ejemplo de esta aseveración la propia Gremlins, que
costando unos siete millones y medio de euros logró recaudar en cines quince
veces su coste. De hecho, son varias las ocasiones en las cuales ambos
directores colaborarían juntos, como sucede en el caso que nos ocupa, en el
cual Spielberg, acompañado de sus inseparables Frank Marshall y Kathleen
Kennedy, con quienes fundaría la productora Amblin Entertainment, la misma que
usaba como logo la sombra de Elliot y E.T atravesando la luna en su bicicleta,
actuó como productor ejecutivo.
La película conjuga y mezcla géneros como el terror con
la comedia, aportando igualmente pinceladas en su trama de romanticismo y
drama, todo ello en una excelente combinación que no afecta para nada al
desarrollo de la historia y que permite puedan desarrollarse varias lecturas de
la película. En ese sentido Dante se maneja a la perfección en este maremagno
de ideas, siendo habitual en sus productos esa hábil mezcla de géneros, los
cuales han dado como resultado un tipo de cine familiar que agrada por igual al
público más joven y al más adulto. Como narrador de historias, el director
oriundo de New Jersey fue uno de los mejores de la década de los ochenta,
continuando en décadas posteriores manteniendo el listón alto aunque sin llegar
al grado de excelencia de esta primera etapa. Y aunque Gremlins ha quedado
marcado en el imaginario colectivo como un estupendo ejercicio de cine familiar
no sería ese el propósito inicial, ya que el autor del guion, Chris Columbus,
un peso pesado de la industria y responsable además de numerosos y notables
guiones como los de Los goonies o El secreto de la pirámide así como director
de Solo en casa (1990) y su secuela o las dos primeras entregas de la longeva
saga sobre Harry Potter, había creado una historia mucho más oscura y con un
evidente predominio del terror en su concepción inicial, una visión que se
modificó con la irrupción de Spielberg en el proyecto, quien en aquel entonces
estaba mucho más cómodo dentro de un cine menos oscuro y terrorífico.
Si Gremlins ha pasado a la historia del séptimo arte es
gracias a la aparición en la película de las criaturas que dan título a la
película y cuyo origen se remonta hasta la Segunda Guerra Mundial, cuándo el
genial escritor infantil Roald Dahl, autor de James y el melocotón gigante,
Charlie y la fábrica de chocolate o Matilda, escribió un relato en el cual
estas criaturas de origen mitológico comenzaban destruyendo los aviones de los
aliados ingleses por destruir sus bosques hasta finalmente ayudar a estos en la
contienda contra Hitler. Este relato ya había inspirado de hecho el segmento de
la adaptación cinematográfica de En los límites de la realidad (1983) en el
cual John Lithgow viaja en avión y comprueba con horror que una extraña
criatura está en el exterior saboteando el aparato en pleno vuelo y que se
basaba a su vez en uno de los episodios de la serie de televisión del mismo nombre
y concepto emitida en los sesenta., siendo curioso que en esta misma película
participara el propio Joe Dante como director de otro de los episodios que
conforman el largometraje. El diseño de estos icónicos personajes fue obra de
Chris Walas, quien ya había trabajado con Dante en su exitosa Piraña (1978) y
que se encargaría de dar vida posteriormente a La mosca del film homónimo de
1986 o a los extraterrestres de Enemigo mío (1985). El resultado no pudo ser
mejor, logrando unos personajes entrañables a la par que terroríficos. Se
diseñaron numerosas criaturas con diferentes características dentro de que
pertenecían a la misma raza, unas marionetas de goma y plástico entre las que
destacan por méritos propios los personajes de Gizmo, entrañable pero sin caer
en la ñoñería, y Stripe, todo un villano de altura y contrapunto perfecto como
némesis de Gizmo.
La cinta está protagonizada por Zach Galligan y Phoebe Cates, quienes no supieron aprovechar el tirón comercial de la cinta para encauzar sus respectivas carreras. En el caso de Galligan la saga Gremlins fue su único éxito comercial, encontrándose el resto de su carrera enmarcada en películas de serie B y trabajos para televisión. La bella Phoebe Cates tampoco dio mucho más que hablar pese a unos prometedores comienzos donde se dedicó a potenciar su lado más sensual en títulos como Paradise (1982), una especie de remedo del clásico de 1980 El lago azul en el cual Cates haría las veces de Brooke Shields o Aquel excitante curso (1982), interesante comedia juvenil que cuenta con un casting entre el cual asoman nombres como los de Sean Penn, Jennifer Jason Leighn, Forest Whitaker o Judge Reinhold. La actriz contraería matrimonio en 1989 con Kevin Kline, unión que a día de hoy se mantiene formando una de esas parejas rara avis de Hollywood precisamente por su estabilidad. Junto a la pareja protagonista podemos ver nombres como los de Corey Feldman, lanzado al estrellato ese mismo año gracias al éxito de Los Goonies o Dick Miller, un rostro habitual del cine de Dante, con quien trabajaría en prácticamente toda su filmografía.
El incontestable éxito de Gremlins generó una secuela en
1990 que sin llegar al nivel de obra maestra de su predecesora sí que supone
una excelente continuación igualmente divertida, disfrutable y revisable. Amén
de esta continuación oficial se generaría toda una corriente de sagas
protagonizadas por seres parejos a los por otra parte inimitables Gremlins, de
las cuales Critters es su mejor exponente, pero no el único. Así podemos encontrar
a los Ghoulies, Munchies, Hobgoblins…todas ellas películas de marcada serie Z y
donde la inteligente mezcla de géneros que podemos disfrutar en Gremlins
dejaría paso a un tipo de cine de terror casposo y plano.
Gremlins ha pasado con el tiempo a convertirse en ese
clásico que, como la sempiterna Que bello es vivir (1946), ha de ser
revisionada todas las Navidades para deleite de la familia. Porque Gremlins es
eso, una de esas cintas para ver y disfrutar en familia. Aunque siempre
haciendo caso de tres reglas básicas.
domingo, 25 de enero de 2026
29. VIVIR A TOPE
VIVIR A TOPE (Spetters, 1980) 120´
Paul Verhoeven dirige un título que si bien no se encuentra entre lo más conocido de su filmografía sí que merece la pena ser rescatado y puesto en valor, siendo un interesante que comienza como una comedia juvenil con el mundo del motocross de fondo para acabar como un trágico drama con el que el director holandés volvía a la carga a la hora de ejercer su ácida crítica social. La película no escatima en secuencias sexualmente explícitas, estamos hablando del Verhoeven menos timorato, incluyendo desnudos integrales de los protagonistas, felaciones mostradas en pantalla, violaciones grupales, masturbación y sodomía, lo que la convierte en una cinta de corte juvenil en su trama pero cuyo contenido la hace precisamente inapropiada para ese tipo de público. Una película fresca que muestra la realidad de muchos jóvenes de la Holanda de finales de los setenta y primeros ochenta y que presenta una trágica casualidad, y es que Hans van Tongeren, quien da vida a uno de los amigos protagonistas y que se suicida tras quedar paralítico en un accidente de moto, acabaría realmente quitándose la vida apenas dos años más tarde.
68. ARROZ AMARGO
Giuseppe de Santis fusionaría el neorrealismo con el cine negro para, además casi sin querer, bueno, un poco sí, brindar un título clave en la historia del erotismo, todo ello gracias a una jovencísima Silvana Mangano que exuda sexualidad en cada una de las secuencias en las que aparece, ya sea bailando twist, cogiendo arroz, subiéndose las medias o bañándose en el río, preludiando a toda esa cohorte de maggioratas que con Sofia Loren a la cabeza nos demostraría que la carne es bella. Un título donde el director de Roma a las 11 (1952) deja patente que la sencillez narrativa no está reñida con una brillante puesta en escena a nivel de planificación de las escenas.
lunes, 19 de enero de 2026
28. EL GATO FRITZ
EL GATO FRITZ (Fritz the cat, 1972) 78´
Una película que adaptaba las andanzas del personaje creado por el historietista Robert Crumb utilizando para ello el personalísimo estilo de animación del ilustrador. Obra de un Ralph Bakshi que es toda una institución en la animación para adultos gracias a títulos como Wizards (1977), El señor de los anillos (1978) o Fuego y hielo (1983), se trata sin embargo de un título fallido a nivel cinematográfico, ya que carece de un ritmo adecuado además de suponer una superposición de situaciones que carecen de una unidad narrativa. El propio Crumb quedó enormemente descontento del resultado final, convirtiéndose sin embargo la película en una obra de cierto culto por tratarse de la primera película de animación para adultos, llegando incluso a recibir una clasificación X en base a su colección de secuencias de sexo entre el libidinoso protagonista y toda suerte de compañeras de cama. Un título que pone todos sus esfuerzos a la hora de resultar irreverente y underground, dejándose por el camino otro tipo de cualidades cinematográficas, y que nos muestra lo que sería el día a día de esa especie de primo dado a la mala vida de nuestro querido Isidoro.
miércoles, 14 de enero de 2026
67. EL ÍDOLO DE BARRO
El ídolo de
barro (1949) 94´
Midge
Kelly es un pobre desgraciado a quien la vida le ha dado tantos golpes que
descubre que subirse a un ring a sacudirse sin contemplaciones tampoco es para
tanto. Y así, mientras se convierte en el campeón en eso de arrear puñetazos a
diestro y siniestro, descubre igualmente que no hay mujer que se le resista, da
igual si es rubia o morena, soltera o casada.
Una película que, presentando maneras
casi de neo noir, es una de las grandes cintas deportivas jamás filmadas, un
título que Martin Scorsese seguro se
aprendió de memoria antes de rodar su Toro salvaje. Las secuencias de boxeo son
brutales para el año en el que se filmó la película y Kirk Douglas, hoyuelo
mediante, vuelve a dar vida a un tipo de personaje que se le daba como anillo
al dedo, con un inequívoco poso de arrogancia y bravuconería pero que en el
fondo oculta a un pobre desgraciado.
lunes, 12 de enero de 2026
34. AMERICAN PSYCHO
AÑO: 2000
DURACIÓN: 101´
DE
QUE VA: Patrick
Bateman es un adinerado miembro de la élite de Wall Street que mantiene un
obsesivo culto al cuerpo, el aspecto o la ropa. Pero detrás de una fachada
inmaculada se esconde alguien incapaz de controlar sus más bajos instintos.
QUIEN
LA HACE: Mary Harron,
que había debutado con la personal Yo disparé a Andy Warhol, se haría con la
silla de directora de una de esas películas cuyo proyecto desataría el interés
de crítica y público desde el momento en que fuera anunciado.
QUIEN
LA PROTAGONIZA: Christian
Bale se consagraría gracias a un personaje que nos descubriría como el
intérprete de El imperio del sol es afín a El Método para construir a sus
personajes, tanto física como psicológicamente. Le acompañan secundarios
notables habituales del cine independiente como Williem Dafoe, Jared Leto,
Samantha Matis o Chloë Sevigny.
LO
QUE MÁS ME GUSTA:
Dentro de las limitaciones que el cine ofrece frente a la literatura adapta
notablemente la complicada novela de Bret Easton Ellis en la que se basa. La
manera en la que presenta la historia invita a visionados posteriores en los que
descubrir elementos nuevos.
LO
QUE MENOS ME GUSTA: En
ocasiones se manifiesta la inexperiencia de su directora a la hora de jugar con
elementos cinematográficos que hubieran hecho la propuesta visual más
atractiva.
EXTRA:
Recuperar otra
adaptación para cine del autor de American Psycho, Las reglas del juego,
dirigida un par de años más tarde por Roger Avary. Y para completistas, reseñar
una segunda parte muy inferior y que únicamente llama la atención por contar
con el protagonismo de Mila Kunis y William Shatner.
SESIÓN GOLFA
PERDITA DURANGO
Perdita Durango está plagada de escenas de sexo a lo largo de sus
dos horas de duración, cimentadas en la mayoría de los casos en la pareja que
conforman Romeo y Perdita. Alex De La Iglesia manifestaba al promocionar la
película que su principal objetivo a la hora de abordar estas escenas era la de
ofrecer un sexo real, descarnado y salvaje, lejos de la estética preciosista de
otros títulos y que reflejara el carácter violento y la relación enfermiza de
esta pareja.
La escena escogida a este propósito es muy relevante, ya que muestra a los dos protagonista dándose una paliza brutal, aunque es mucho mayor la tunda que recibe el personaje de Javier Bardem, antes de caer rendidos en una vorágine carnal desesperada en mitad del desierto, casi a sabiendas de que el tiempo que les queda es muy poco. La forma en que De La Iglesia cierra la secuencia con la cámara elevándose para mostrar un avión volando prácticamente a ras de suelo es uno más de los notables aciertos visuales de la película.
66. DÍAS DE VINO Y ROSAS
Días de vino y
rosas (1962) 117´
Joe
y Arnesen Clay son un feliz matrimonio que pasa sus días reciclando botellas de
alcohol en el contenedor de vidrio, aunque para ello primero se las beben
todas.
Con un título festivo, un director
como Blake Edwards y Jack Lemmon como actor principal, todo parece apuntar a
una simpática comedia sesentera, y de hecho sus primeras secuencias parecen
confirmar nuestras sospechas. Craso error, ya que Días de vino y rosas no habla
de lo bien que lo pasamos de botellón el sábado por la noche, sino de lo que nos
duele todo el cuerpo el domingo por la mañana, un dramón con el alcoholismo
como eje central y donde Lemmon y Remick abordaron unos personajes complejos
con nota. Una película que le quita las ganas a uno hasta de tomarse una
Coca-Cola Zero.











